La primera carrera de 2026
En Nochevieja me escapé a Monopoli no para rendir, sino para dormir, comer, correr sin rumbo y volver a poner la cabeza en su sitio. Con mar, con calma, con carreras lentas y con la alegría simple de estar presente. A veces no va de kilómetros ni de planes. Va de saber cuándo irse. Y adónde.