Stories

Stories and running experiences.

La primera carrera de 2026

La primera carrera de 2026

En Nochevieja me escapé a Monopoli no para rendir, sino para dormir, comer, correr sin rumbo y volver a poner la cabeza en su sitio. Con mar, con calma, con carreras lentas y con la alegría simple de estar presente. A veces no va de kilómetros ni de planes. Va de saber cuándo irse. Y adónde.

Después de 19 días de pausa. La carrera que me devolvió a la luz

Después de 19 días de pausa. La carrera que me devolvió a la luz

Después de casi tres semanas sin correr, la niebla, el frío y el viento del Lacul Morii llegaron justo cuando tenían que llegar. Fue más que un regreso físico: fue una aclaración mental, después de un período intenso de trabajo, proyectos y noches cortas. Una carrera simple, sin presión, que volvió a poner todo en su sitio y abrió, con calma, el camino hacia el siguiente objetivo.

2025: Un año como diez. Y no exagero en absoluto

2025: Un año como diez. Y no exagero en absoluto

No fue un año de récords, sino de personas, caminos y sentido. De carreras que me rompieron y me recolocaron, de comunidad, familia, amigos y momentos que valieron más que cualquier tiempo de llegada. Un año pleno, duro y bueno, en el que correr no fue una lucha contra los límites, sino mi manera de vivir la vida, con todo lo que tuvo de más intenso.

Maratón 1 de diciembre 2025

Maratón 1 de diciembre 2025

A las 8:20, con el café en la mano y cinco horas de sueño a cuestas, todo parecía una mala idea. Cansancio, frío, caos. Y, aun así, las promesas, la gente y la energía de antes de la salida pesaron más. Fue una carrera sin la obsesión del tiempo, pero llena de encuentros, historias y momentos que te recuerdan por qué corres. No por la “paz”, no por la medalla, sino por esa sensación rara de estar exactamente donde tienes que estar, con la gente adecuada.

Zapatillas y reloj para Ica, 19 km inesperados para mí

Zapatillas y reloj para Ica, 19 km inesperados para mí

Después de los 100 km en Alberobello, noches sin dormir, agotamiento y una pausa obligada, la salida de hoy llegó justo cuando tenía que llegar. Mal tiempo, caminos conocidos vistos con ojos de turista, encuentros inesperados e historias contadas mientras corríamos. Un entrenamiento sin presión, pero con sentido, que volvió a unir piernas, cabeza y confianza para lo que viene. A veces, la vuelta no llega de forma espectacular, sino suave: en 19 kilómetros hechos con la mente despejada.

Una noche en Bari. Pulpo, Aperol y la promesa de los 100 km

Una noche en Bari. Pulpo, Aperol y la promesa de los 100 km

La primera noche en Bari empezó exactamente como tiene que empezar: con la pandilla al completo, calles en las que te pierdes por puro gusto, el mar cerca y demasiada comida buena. Desde el polpo crujiente comido a toda prisa, hasta el pulpo que se deshace solo en el plato, Aperol sin límite e historias con gente querida, todo fue un calentamiento perfecto para lo que venía. La carrera de 100 km todavía no estaba aquí, pero su historia ya empezaba, entre platos, risas y el sur de Italia.